Recuerdo ese día... el verde del camino hizo que mi corazón se acelerara a fondo, no era el rugido del motor lo que me emocionaba. Es ese momento que tienes al encontrarte algo nuevo. Recuerdo la inmensidad, un bloque material desconocido, una futura aventura, una caja de sorpresas... esos lugares mágicos como salidos de nuestros sueños. Las escaleras, las pequeñas habitaciones, los estudiantes, el sol... todo estaba ahí.. todo. Fui recibido con una sonrisa familiar. Como esperando que quién abriera esa puerta fuera una luz de sol y no otro mortal. La charla entre nosotros fluyó con naturalidad, parecíamos conocidos de toda una vida. Qué raro es el universo habernos puesto en ese lugar. Con el paso de los días la cotidianidad nos empezó a enmarañar en historias, en experiencias... Cada minuto en esa caja de sorpresas era especial. Un tesoro invaluable. No era el único el que caminaba con la misma sensación. Dicen que ser parte de algo especial te hace especial. Y es cierto. Pero además si llegas algo lastimado, algo temeroso. Esa caja tan especial es capaz de sanarte de sacar lo mejor de ti, construir amistades, lazos afectivos que te unirán para toda la vida. ¿Cómo resumimos los sentimientos ahora? Lo más difícil ahora es decirnos adiós, lo más complicado es que pudo haber sido más sencillo. La vida nos lleva a lugares en los que nos merecemos estar y luego con su actuar misterioso nos conduce por otros caminos a otras cajas llenas de sorpresas. Por los pasillos de aquella caja encontré tesoros invaluables, tesoros en los corazones de personas increíbles. Les escribo esto, porque mis dedos así lo sienten, les digo esto porque mi mente así lo pide. No se trata de cerrar el capitulo, sino de no dejar palabras en el tintero. Bailes, risas, cantos, aprendizaje... Llegué sin nada y me fui con el corazón lleno de cosas brillantes, de esas que las otras personas envidian o incluso serían capaces de robar. Por los pasillos quedarán grabados los recuerdos, nuestros recuerdos. Los segundos que nos dedicamos el uno al otro. Fue algo más de lo que pareció y será algo más de lo que parecerá. Las palabras no siempre se las lleva el viento, las palabras poseen vida y en esta vida, que es tan tuya y mía te las dejo. Guárdalas en el baúl de tus memorias, ahí en el mismo lugar donde guardas las risas, donde guardas los momentos, un día cuando Dios así lo quiera, puede que nos volvamos a encontrar. Puede incluso que nos sentemos al lado del otro en una mesa. Puede que incluso caminemos por los mismos pasillos. No te miento me a ratos me embriaga la pena y cómo no hacerlo. Sería inhumano no sentir lo que siente el corazón, sería demasiado frío incluso para mi no extrañarte ahora. Por los pasillos quedarán, el fantasma de mis huellas, el recuerdo de mis bromas. Ahora me guardaré tus consejos, tus canciones, nuestros sueños... los guardaré todo en el mejor lugar que puedo darles.
miércoles, 4 de marzo de 2015
domingo, 11 de enero de 2015
LOS MEJORES RECUERDOS
Estaba sentado en el escritorio prestado, cuando de pronto unas imágenes comenzaron a llegar a mi cabeza, me pregunté. Aparte de los buenos y malos recuerdos, ¿Qué más rescatamos de las relaciones? y es que en este punto, cuando dos personas se cruzan, el propósito al comienzo puede ser muy poco claro. Quizás todo comienza de una idea, de un sentimiento de salir de la independencia, esa mal mirada soledad y comenzar lo que para muchos pueda ser el tiempo de vivir en pareja. Pero, el tema aquí no es el hecho en sí. Sino el resultado final de toda relación. Quizás existan relaciones eternas, personas hechas del mismo molde, destinadas a encontrarse y compartir sus vidas hasta que la muerte los separe. Otras, en cambio que parece que están destinadas a que la vida las separe o a que el mundo las separe.
Sin duda alguna, después de un tiempo y un cambio de folio. Nos encontramos con esa caja de recuerdos que carga las mil y una memoria que rescatamos de esa relación fallida. De esos encuentros en los que no solo nos quedamos con un nombre. Esas relaciones que al final, nos traen un lindo soundstrack, un repertorio de actividades únicas e irrepetibles, porque aunque dos citas planeadas de la misma forma, con dos personas distintas, siempre tiene otro sabor. Y aunque, nuestro corazón nos siga diciendo a gritos que la conexión que una vez hubo, tiene el misterio de volver a encontrarnos, las segundas partes no siempre son tan buenas como las primeras. Aunque, hay trilogías, que parecen que aunque conozcamos el final, cada palabra nos suena a una historia distintas.
Y es que no puedo dejar de preguntarme, ¿Estamos hechos para repetir siempre la misma historia? y es que de alguna u otra forma, nuestro actuar esta predeterminado por patrones de conducta, formas únicas de relacionarnos y aunque el olor, el sabor o el tiempo sea distinto, al final del día... siempre llegamos a la misma conclusión, estoy contigo, porque en forma me haces feliz. Sea el primero, el segundo o el último.
martes, 25 de noviembre de 2014
Bailando con el viento
Estaba sentado en el patio, con la mirada perdida en el agua de la piscina, mis pies se veían más grande bajo el agua. Clara y cristalina. Si bien mi cuerpo estaba ahí mi mente divagaba por los últimos sucesos, por las emociones que una noche soñé y que hoy me parecían una tortura. Elegir entre el amor propio y el amor por el que esperaste no es una decisión fácil. Elegir entre tu y el ser amado, entre esa compañía imperfecta que comete errores o la perfección de la soledad si cuando lo que quieres... es no estar sólo. Estaba ahí sentado a orilla del agua calmada mientras en mi mente la tormenta era cada vez peor... Había perdido el sentido del tiempo cuando una canción me hizo reaccionar, podía ver como las notas bailaban en el viento. Eso era lo que quería una canción que me hiciera decir lo que siento. Sé que es difícil y lo complicado de todo esto... Pero recuerda que el amor no es jactancioso, no tiene miedo, es una corriente por la que te dejas llevar, eso lo tenía claro... Lo que me costaba encontrar era el perdón. Independiente de que haya sido, cometimos errores y ¿quién no? Esto no se trata de quien es mejor ni quien es peor... esto se trata de cuánto estamos dispuestos a apostar por el otro. Seguía jugando con el agua, buscando a ese infante despreocupado que una vez fui... encontrar la forma de abrazarme y consolarme. Mirarme en el espejo y hallarme, ahí... en el punto en el que una vez me perdí. Cerré los ojos y unas cuantas lágrimas cayeron por mis ojos... estaban todos ahí... mirándome con la ternura de siempre, con la paciencia eterna y con la mirada acusadora que era tiempo de dejarlo ir. De quitarse el puñal del corazón y decirte adiós. Comenzar una historia nueva en la que ya no serás parte de ella. Ahora sé... tras leer en sus ojos el camino recorrido que no estoy preparado para lo que otros sí lo están. Aún quedan cosas y aunque debajo del agua vea todo más grande, es tiempo de salir a la superficie y jugar a hacer grande. Mirar a los nuevos párvulos y depositar en ellos la semilla de los sueños. Quitarse el puñal y decirte adiós. Quitarse la esperanza malentendida y quedarse con la fe puesta en el futuro seguro, con las promesas que nadie prometió. Con las palabras que nadie quiere escuchar por que duelen más que los puñados de aquellos que se creen valientes. De mis propios sueños en los que tan naturalmente te paseas cada noche. En ellos es el lugar donde puedo encontrarte o el lugar donde puedes encontrarme. Aquí estoy escribiendo en el silencio en el que me pregunto si quitarse el puñar y decirte adiós. O cerrar los ojos y esperando que al abrirlos, estés a mi lado amarrado entre mis brazos.
viernes, 13 de junio de 2014
AMOR O AMORES
Sentado escuchando la canción que quizás representa en palabras lo que puede ser o no ser el amor. Me miro en el computador pensativo y reflexivo. Cuestionándome si es que en la vida, si en esta vida las personas tenemos un gran amor o simplemente tenemos un sin fin de posibilidades y de ellas elegimos la que nos parezca la más real y quizás en ese minuto, en ese tiempo... esa personas es un gran amor. Pero que con el tiempo y con la experiencia que nos puede dar los años. Nos vamos alejando más a la posibilidad de creer que existe un gran amor para cada persona y nos acercamos cada vez más a la posibilidad de que existan esas millones de posibilidades para pasar una noche. Como si la vida se tratara de una singularidad de un impulso banal que nos lleva a tener relaciones de papel, destructibles y esporádicas. Como si de alguna u otra forma la vida nos impulsara a vivir siempre en ese juego constante de que somos lo suficientemente auto-suficiente como para manejar todo por nosotros mismos. Y me cuesta creer esto, pues nos dividimos entre amigos, familiares y conocidos. Repartimos el tiempo entre una sociedad que aunque nos pueda parecer un tanto sucia, siempre nos esta regalando momentos, sentimientos y haciéndonos sentir en compañía.
Un mundo que debe proyectarse hacia el futuro, el hecho que exista la posibilidades de tener amores, me hace pensar que quizás somos productos de un momento de felicidad y que nuestros padres simplemente tomaron una decisión de compartir su vida, quizás una decisión no muy voluntaria. Y aquí puede que caiga en una pregunta diferente. ¿Qué nos impulsa a casarnos, convivir o simplemente decir te amo? Estamos en el condicionamiento de vivir como muchos viven, pero que pocos creen en ello o que muchos creen en ello y por eso viven de esa forma.
Quizás simplemente nuestro cuerpo reacciona químicamente a un impulso un tanto condicionado a un deseo impulsado por una reacción biológica y no estamos yendo a otro lado creyendo que esa palabra "Amor" puede incluso existir. No puedo evitar preguntarme ¿Será entonces que el mundo esta hecho de Maléficas, blancas y príncipes azules? En definitiva de aquellos que creen que el gran amor de sus vidas existe y simplemente otros que consideran que los seres humanos somos aves de paso que dan respuesta a una necesidad momentánea. Yo prefiero creer que en algún lugar del mundo existe una persona tropezándose una y otra vez con millones de posibles amores, para un día... quizás no muy lejano encontrarse con esta alma y ser así un solo corazón.
miércoles, 11 de junio de 2014
Déjame
Déjame ser la poesía que quite de tu pecho los suspiros que llevas tanto tiempo guardado. Déjame ser el colaborador que acabe con tus miedos, el que construya junto contigo los sueños del futuro. Déjame ser yo el que te tome la mano cuando la fatiga sea tu amiga, cuando sientas que el mundo cae sobre tus hombros. Déjame acompañarte esta noche, así en la distancia y en el silencio. Mientras tus pensamientos vuelan libres por el universo, seré yo el que los esperaré en vela. Déjame sentado aquí, contemplando lo que puedes hacer por mi, mientras abrimos los ojos y vemos el cielo lleno de estrellas. Dejemos que nuestros corazones latan al unisono mientras, aprendes a ver el mundo de una manera distinta en la que sí podemos ser nosotros. Apóyate en mi mano, que yo lo haré en la tuya y nos refugiaremos en un abrazo. Aunque esta es otra simple noche, te he visto a ti, entre toda esa oscuridad. De tus ojos sale la luz que ilumina todo, que le da sentido a mis días. Quizás no sepa lo que es el amor, pero me suena a que suena a esto. O quizás un poco más a esto. Déjame escribirte a ti, al que he esperado por mucho tiempo. Al que con una palabra lo arregla todo, el que me hace sentir fuerte, valiente y deja que mi cara sonria con sólo pensar en tu nombre. Déjame dormir a tu lado, tocar tus cabellos y deslizar mis yemas por las comisuras de tus labios. Déjame esconder mi rostro entre tu cuello, mientras tu olor me brinda la paz que ahora me falta. Quizás esto no sea lo que esperas y sé que no esperas nada. Déjame entonces ser esa nada que esperas. Caminemos por un mundo propio lleno de risas y alegrías, como los momentos en los que nos perdimos entre las calles. Como los simples recuerdos que guardo. Déjame volver a tu lado una y otra vez hasta que ya no haya más tiempo. Sé que las estrellas, serán las luces que guien el camino que nos lleve a un futuro. Déjame ser el que llene de palabras tu vida. Déjame ser yo... dejaré que seas tú... abrir los ojos y verte ahí, abrir tus ojos y verme ahí.... nuestras manos se cruzan mientras te canto una canción de cuna, nuestras heridas se cicatrizan, las estrellas nos guiarán a casa. Volvamos a la época en la que te recostabas a mi lado, te miré y me enamoré, tomé tu mano y supe que todo está ligado a ti... ¿Escuchas como late mi corazón por ti?
lunes, 12 de mayo de 2014
Te escribiría
Te escribiría los versos de amor más profundos que se han dicho nunca, podría decir por ejemplo. Eres la suma de los atributos más extraños, amapola que aromatiza mi vida, con esos ojos inocentes consigues que me vuelva a sentir vivo otra vez. Quizás diría, reposas en mis brazos como párvulo que juega ha ser adulto. Reposas y no dejas que nada nos separe, dejas que mis brazos delgados sean quienes te cuiden del frío y de la soledad. Me dejas ser el héroe que no sé si podré ser. Te escribiría que las noches, aunque nuestra mente no sea consciente, nuestros cuerpos como imán se atraen, no hay mejor descanso que el descanso que hay en tu piel. Te escribiría las cartas de amor que nunca escribiría solo para hacerte sentir feliz y ver ese brillo en tus ojos. Eres el misterio de un pirata, el secreto mejor guardado y quizás por eso estoy aquí diciendo te quiero, de la manera en la que mejor sé hacerlo. Dejando que las palabras sean las que hablen mientras mis labios sellados por la oxidada armadura no dejan ver lo profundo de mis sentimientos. No necesito una vida para creerlo, pues me he es necesario saber que cuentas con todos mis días para tomar mi mano. Te escribiría una y otra vez para que comprendas que antes de ti, yo no era yo y quizás aquí me coloque musical. Antes de conocerte no existía nada de nosotros dos. Antes de llegar a conocer no comprendía que al sol no se le pide nada más que la luz para ver, que a la luna se le pide que nos enseñe amar. Ojalá y Drexler nos ayude antes de que las dudas nos hagan salir corriendo y pidiendo un nunca más. Por que hasta ahora eres mi mejor película. Te escribiría noches enteras solo para que tuvieras momentos eternos en los que las palabras puedan ser tus compañeros. Por qué no bajamos la guardia y nos dejamos llevar. Será que los cortometrajes son más difícil de olvidar. Te escribiría y nada me importaría si fuera tú y sólo tu quien las leyera en el silencio que da tu compañía, esa paz, eso... que no se puede decir con palabras. Quizás el tiempo tardo en encontrarnos, quizás fuimos nosotros los que no supimos encontrarnos, pero ahora que estamos aquí, frente a frente. Te escribiría solo para hacerte entender que me enamora la forma especial y atipica en la que nos queremos, como amigos y algo más. Algo más que nadie comprende. Tengo que confesar que no te cambiaría nada, te comería con limón y sal. Pues, todo lo bueno que me das... le gana a todo lo demás. Y para terminar escribiría, que antes había perdido la esperanza en la felicidad y luego me he encontrado de frente contigo, algo místico y fuera de lugar. Yo te quiero con limón y sal, tal y como estas.... Estoy seguro de lo que siento... insisto, no hace falta cambiarte nada...
lunes, 25 de noviembre de 2013
Tuve un Sueño
Tuve un sueño despierto, con las luces apagadas. Las estrellas estaban ocultas en mantos de terciopelo, mientras tu mano invisible se acercaba, escuché las buenas noches y esperé a que de pronto de algún lado aparecieras para darme ese beso que me hace soñar. Tuve un sueño que la vida brillaba ante mis ojos y detrás de esa luz cegadora apareciste tú, con tu garbo caminar y tu párvula boca que me enseña hablar. Tuve un sueño que será realidad, pues este año lo hemos pintado de amor y aunque los meses bailen lento sé que de pronto la música los llevará por pasos más rápidos y por caminos desconocidos. Tuve un sueño que guardo en un cajón, donde guardas tu corazón y sé que un día no serán dos. Tuve un sueño melódico, ven y baila conmigo está noche es para los dos. Tuve un sueño que no te quiero contar porque es mío nada más, si nunca dejas de quererme porque he de seguir hablando. Tuve un sueño que un día todos mis sueños serían realidad y que despertaría entre tus brazos, quiero siempre soñar con los ojos abiertos y ver en el mundo los miles de juegos que podemos usar, quiero creer que mis sueños son vivos como las palabras que escribo y que este tesoro es tan tuyo y mío. Tuve un sueño del que nunca quiero despertar, pues tu conmigo siempre me siento más seguro y todo esto lo susurras al oído, como queriendo decir te quiero, como queriendo decir te quiero conmigo, deja que las palabras y las letras bailen libres por el viento y te acaricien el pelo, dibujen una sonrisa en tu rostro y de pronto te trasporten a mi lado, aquí en esta mi ciudad. Tuve un sueño que me lleno de felicidad y que me ha traído acordes de los cielos y con cantos de ángeles... quiero compartir contigo este soneto de amor que sueño despierto con los ojos abiertos. Tuve un sueño del que nunca quiero despertar. Quiero soñar alto entre las nubes, cerca de las estrellas, entre los planetas mutantes que habitamos y que perfectamente unimos con las palabras. Tuve un sueño que me despertó de pronto y me sacó de mi ensimismamiento que me produce pensarte y amarte. Tuve un sueño del que nunca quiero despertar... tuve un sueño despierto que me despeino el cabello y lo dejó alborotado como lo vez. Tuve un sueño que todo estaría bien y que de la mano me llevarías al mar... tuve un sueño en que tu también me amabas y que susurrabas todo esto a mi oído, mientas unas extrañas criaturas salidas de mis sueños cantaban una canción que me hicieron despertar a tu lado atrapado entre tus brazos.
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